"La Vida Asunción Ha Fluido”, un encuentro para buscar más adentro Encuentro de pastoral vocacional Asunción

Durante los días 21, 22 y 23 de noviembre la comunidad de Santa Isabel acogimos a un grupo de jóvenes de bachillerato de algunos de nuestros colegios: Málaga, Cuestablanca, Vallecas, León y de la inserción de Dalias.
A lo largo de todo el fin de semana hemos convivido hermanas y laicos jóvenes y se ha hecho realidad el deseo que traían: “dedicar tiempo a buscar más adentro”, de tener un espacio Asunción donde rezar, compartir y crecer en su Ser Asunción. Venían con ilusión y reconociendo que habían tenido el valor de cortar del ajetreo del día a día, a pesar de una semana de exámenes. Eso había sido todo un reto conseguido. ¡Pues sí! este fin de semana ha sido esto y muchísimo más.
La Asunción es y sigue siendo para todos, la brújula que orienta nuestro camino en la búsqueda de nuestra vocación Asunción. La comunidad de religiosas, organizamos esos días en torno a las palabras que el Papa León XIV dirigió el 30 de octubre en el Jubileo al Mundo Educativo (https://www.aciprensa.com/noticias/118645/no-dejen-que-sea-el-algoritmo-el-que-escriba-su-historia-exclama-el-papa-ante-los-jovenes)
Han sido momentos para escucharnos a nosotros mismos y dar gracias por esas personas que nos han guiado como estrellas en nuestro caminar, tiempo de reflexionar y compartir sencillamente y espontáneamente en la “nueva comunidad” que acabábamos de formar.
El fin de semana se pasó volando. Aprovechamos todos los momentos: rezamos Laudes uniéndonos a la oración universal de la Iglesia, nos adentramos es nuestras emociones, lo que nos apasiona, en nuestros propósitos unidos a descubrir lo que podemos hacer y que el mundo necesita para ser más justo y verdadero. Conocimos el barrio y los “síes” que mucha gente y algunas instituciones habían dado en esta zona de Atocha-Lavapiés y también el sí que hoy sigue dando la provincia de la Asunción.
Expresamos nuestra fe y la historia del pueblo creyente aprendiendo danzas contemplativas, sacando de cada uno de nosotros “ese bailarín” innato que llevamos dentro, siguiendo el ritmo de la melodía de Dios que nos habita. Y nos asomamos a la inauguración de las luces de Navidad dando un paseo tranquilo por el Paseo del Prado.
Como familia Asunción que somos nos organizamos en las cosas de la casa, las comidas, cenas, el comedor, lavavajillas… y ello sirvió de espacio para el dialogo, las risas, el servicio espontáneo…
El domingo fuimos acogidos en la parroquia de San Lorenzo, donde compartimos la Eucaristía con la comunidad cristiana de allí presidida por Carlos, uno de los sacerdotes que anima esa parroquia. Fue un comienzo de día precioso ahondando en Jesús que reina sirviendo.
Y continuamos en la comunidad reflexionando con el texto evangélico de Mt 5, donde Jesús nos dice que “somos sal y luz”. Dimos gracias por esos momentos donde hemos sido sal en nuestras realidades y encendimos una vela como sello del compromiso de seguir siendo luz, estrella, que brilla con su propio esplendor y claridad.
Nos costó mucho decirnos adiós después de la comida, habíamos vivido mucho y muy intenso. Lo habíamos dado todo “con pura vida”, “siendo lo que somos, Asunción, con la mayor plenitud posible”.
La comunidad de Santa Isabel
