Luis Ángel de las Heras, CMF, nuevo obispo de León

Luis Ángel de las Heras, CMF, nuevo obispo de León

El sábado día 19 de diciembre comenzaba Luis Ángel de las Heras Berzal, misionero claretiano, su ministerio episcopal en la diócesis de León.

Su lema episcopal es una expresión orante de San Juan Damasceno: 'Pasceme, Domine, Pascemecum' ('Apaciéntame, Señor; apacienta Tú conmigo'). La frase también cuenta con unas profundas resonancias bíblicas; evoca a Jesús resucitado en la orilla del mar de Galilea confiando a Pedro su perdón y el pastoreo de la Iglesia. Pero, ante todo, sitúa el ministerio del padre Luis Ángel de las Heras bajo el signo del Buen Pastor. Aparecen en un cuartel discreto las siglas CMF que hacen referencia a los Misioneros Claretianos Hijos del Inmaculado Corazón de María, congregación a la que pertenece el Obispo.

De las Heras es el Obispo número 129 de la diócesis de san Froilán. La Pulchra Leonina estaba solo ocupada a la mitad de su aforo por las condiciones que marcan las medidas sanitarias. Al nuevo Obispo le acompañaron una representación eclesial de 18 obispos, encabezada por el cardenal-arzobispo de Valladolid, Monseñor Ricardo Blázquez, y los arzobispos de Oviedo, provincia eclesiástica en la que se integra la Diócesis de León, Burgos y Santiago de Compostela. También estaba el obispo saliente, Julián López y el nuncio apostólico, Bernardito Auza. Igualmente hubo una representación de los ámbitos civiles, militares y académicos, con presencia del alcalde de León, José Antonio Diez.

El nuevo obispo mencionó a la Iglesia de León como “una porción del pueblo de Dios que camina esperanzada, con bella historia a sus espaldas y con un futuro apasionante ante sí”. Hizo referencia a que esta “porción del pueblo de Dios, con toda la Humanidad, está padeciendo un tiempo de especial desconcierto y gran dolor”. Él mismo quiso que sus primeras palabras llegaran hasta quienes están siendo golpeados por la enfermedad, la muerte, la soledad, la precariedad, la tristeza y la desesperanza a causa de esta pandemia en León y en tantos lugares de la tierra. Don Luis Ángel quiso hacer llegar “nuestro recuerdo agradecido -una vez más y nunca serán suficientes- a los profesionales de la salud y trabajadores de otros servicios en primera línea frente al Covid-19, e igualmente a sacerdotes, consagrados y consagradas y voluntarios que cuidad, acompañar y alientan con generosidad a tantas personas que lo necesitan”. De la misma manera recalcó que el único que puede colmar la esperanza es Cristo.

De las Heras tuvo un cariñoso recuerdo hacia su padre “mi padre, que con sus noventa años nos está viendo y escuchando con el corazón desde su residencia, me ha pedido que os salude a todos en esta, dice en su carta, ‘ilustre ciudad de León’, según dice en su carta”.

El nuevo prelado legionense se encomendó a la intercesión de la Virgen del Camino y de San Froilán para construir juntos la Iglesia en León, una Iglesia de cercanía, misericordiosa y samaritana.

Nuestra hermana Toñy pudo vivir “in situ” esta celebración y representar a la Vida Religiosa en el saludo al ya Obispo de León.